[Destilaciones obtenidas de: Recortables. Elia Maqueda. Anidia Editores. 1ª edicion, 2008]
estás increiblemente metálica esta mañana
una princesa africana
canta dentro de un espejo
sueños interminables saliendo de las antenas de televisión
no me habría partido las muñecas en el nombre de una ciudad.
Pásalo bien en las nubes
-decías-
y se colgaron de golpe
todos los teléfonos.
las ciudades grandes exigen poemas grandes, llenos de gritos y de agujeros
quiero que os déis, traquilos, en este poema en París, siempre, y en este poema.
y es que por fin ha llovido a este lado del espejo
de esta maqueta de campo de batalla
a escala real
en un tejado lleno de humo no muy lejos de ese parque tan precioso donde te ponen pulseras de cariño
y puedes sentarte a respirar
Y toda esta vida que tengo dentro
que ya no sé por dónde sacarla
sin que corte ni explote ni envenene
los abrazos y los brazos que guardo dentro del pecho.
y una docena de pares de ojos que nunca se cerrarán en las fotografías.