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Archivo de Agosto 2009

[Destilaciones obtenidas de: El pez místico. Nuria Ruiz de Viñaspre. Ed. Olifante. 1ª edicion, Zaragoza, 25 de abril de 2009.]

Hay un pez en mi sexo

mordí el anzuelo de su boca
y perdí mis extremidades
entonces, cuando todo fue turbulencia
olvidé mi hermética transversalidad

¡qué muerte segura cualquier día de sol!

¡qué espectáculo de sangre flotando rota!

¡qué hermética su materia
fijada en [...]

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aquellos peces tenían la misma tristeza
que una ropa sin usar
el tacto huérfano que había
en el mar de sus peceras
su deseo en cruz
La casa está ardiendo
la casa en ruinas está ardiendo
no arde sólo la brasa en este suelo de barro
donde vive uno en su mundo comunista
o en ese otro opulento mundo a las afueras
más aletargado de [...]

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Fue una piedra.
No yo.
Fueron dos piedras.
El coche quedó abierto.
Él me seguía.
Yo sólo vi que el coche estaba abierto, los faros encendidos.
Fue una piedra.
No.
Dos.
Fueron dos piedras.
Él me seguía.
Se lo había dicho:
¡Basta!
¡Basta!
Tres veces dije ¡basta! pero quería mi lengua su aliento a combustible.
Salí del coche. Dije:
-No habrá más.
-Nunca más.
Yo acumulaba fuerzas.
-Es de noche -decía-
hay que volver, Aurora.
¡Aurora!
¡Aurora!
Pronunciaba [...]

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Supe a los doce años que aquel coche tan grande era un Seat -y con dos apellidos que son Mil Cuatrocientos. Verde, como el agua estancada. Y fuimos a estrenarlo.
Hasta esa edad recuerdo pocas cosas pues la memoria era un territorio inexplorado, oculto, sólo útil para que en él pastasen mis secretos.
Eran mis doce años.
Me [...]

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Había una frase de Valente que me parecía muy interesante, que decía que el poeta nunca es una fuente sino un vaso (…) Yo creo que el papel del poeta, si es que puede llamarse así, tener un papel, sería conservarse lo más limpio posible, como vaso, para que el agua llegue lo menos sucia [...]

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descenso

el escalador del cementerio,
no ve los hilos,
ni el rosario que discurre entre los dedos
de aquellos que lo intentan.
pero usa las tumbas como escalones
y las rosas ejecutan precipicios.
el descalador mantiene su centro
en la pared que tumba,
para que no se derrumbe.

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