Permanecer quieto, la montaña
Montaña divina
muy cerca
tras de mí
yo
estúpida
sin saber me separaba
ella
esperándome
yo
buscándola
La fuerza amansadora de lo pequeño
Las palabras alimentan un fuego.
Las palabras son necesarias
para que arda el silencio,
para que ardan los actos.
La insensatez de la juventud
Me he conocido
y me he dado cuenta de mi profundidad
porque constato que estoy en mi superficie.
¿Qué hago aquí?
Nada.
Nado.
¿Y al fondo?
Todo.
Retráctiles. Pilar González España. Ediciones Torremozas. Colección Torremozas. 2011. Madrid.
Como agradezco estos vasos comunicantes que nos han llevado a Pilar, a ti y a mí, a estar juntos. Feliz Noche Andrés.
Te respondo con otro poema de Pilar que habla de vasos comunicantes… o puentes.
¡Feliz día!
***
vete tranquila
te despido hoy desde el poema
este
que tiene un pie en mi vida
y el otro pie en tu muerte
y que nos une
como un hermoso puente
colgante
Próxima lectura que tienes que prestarme, Andrés. Eso sí, debo devolverte dos y dejarte otras dos. Un abrazo.
cuando quieras, amigo. tienes una nueva lectura pendiente.. y va subiendo la marea de libros
un abrazo